Contaminacion ambiental por quimicos o sustancias que contienen las pilas o baterias.
Las pilas acumulan y generan energía eléctrica por un proceso químico. Se distingue entre pilas primarias y secundarias, también llamada baterías o acumuladores, cuya vida puede tener varios ciclos de carga y descarga.
La pila es un elemento que contiene diferentes metales en su composición, como mercurio en las pilas de botón, las alcalinas… o cadmio en las pilas recargables, también son preocupantes otros metales como el manganeso, níquel y cinc. Por lo tanto, aunque no todas las pilas son iguales ni tienen la misma peligrosidad, toda pila que tiene alta concentración de metales tiene que ser considerada como residuo peligroso.
En los vertederos, con el paso del tiempo, las pilas pierden la carcasa y se vierte su contenido, que acaba contaminando las aguas subterráneas y el suelo y con ello se introduce en las cadenas alimenticias naturales, de las que se nutre el ser humano. En las plantas de incineración, las emanaciones resultantes darán lugar a elementos tóxicos volátiles, contaminando el aire.
La recogida selectiva de las pilas usadas, en contenedores específicos y su tratamiento adecuado constituyen la solución más lógica y más respetuosa con el medio ambiente. Una vez recogidas, las pilas se llevan a una planta de reciclaje donde se segregan y se separa los metales peligrosos del resto de materiales que constituyen la pila. Pero, lamentablemente en Venezuela, existen pocas o ninguna planta de reciclado de pilas.
Debemos concienciarnos sobre la necesidad de reciclar estos elementos.
Por supuesto nosotros los ciudadanos también podemos colaborar. Podemos optar por las pilas recargables que aunque son contaminantes, pueden ser utilizadas hasta 500 veces, lo que las convierte en las más convenientes, también las pilas secas de zinc-carbón constituyen una alternativa adecuada, pero lo mejor es utilizar siempre que se pueda aparatos conectados a la red eléctrica.
Tomemos conciencia de la importancia que tiene cuidar nuestro medio ambiente , debemos tratar de evitar la contaminación para que todos los seres vivos puedan disfrutar de un planeta más limpio.
Les doy la mas cordial bienvenida a este espacio,creado en Septiembre de 2010, con la finalidad de ofrecer herramientas para un mejor desempeño en la vida cotidiana y profesional, compartir información y conceptos muy importantes, realizados a partir de Bibliografias de autores,Artículos de prensa y Revistas especializadas. Información sobre eventos y todo lo relacionado con contenidos sobre la misma temática, como Salud, Belleza, Psicología, Educación.
viernes, 20 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
No hagas lo que a ti no te gusta que te hagan....
No te gusta que hablen de ti...no hables de los demás.
No te gusta que te critiquen...no critiques.
No te gusta que te humillen...no humilles.
No te gusta que ventilen tu vida privada ... no ventiles la de los demás...
No te gustan las bromas pesadas...no se las hagas a los demás.
No te gusta que te mientan...no mientas.
No te gusta que te traicionen. no traiciones...
No te gusta que se burlen de ti...no te burles de nadie...
No te gusta esperar...no hagas que esperen por ti..
No te gusta que te griten ...no grites..
No te gusta que te acosen...no acoses
Quieres que te respeten...Respeta
Quieres tener amigos... Haz amigos
Quieres que te guarden tus secretos...guarda los de los demás
Quieres que la gente sea buena contigo..se bueno con la gente...
Jesús dijo..."De la misma manera que quieres que los hombres hagan contigo.. asimismo haz tu con ellos"...
Si vivieramos esta regla de oro al pie de la letra...viviríamos en un mundo mejor...
No te gusta que te critiquen...no critiques.
No te gusta que te humillen...no humilles.
No te gusta que ventilen tu vida privada ... no ventiles la de los demás...
No te gustan las bromas pesadas...no se las hagas a los demás.
No te gusta que te mientan...no mientas.
No te gusta que te traicionen. no traiciones...
No te gusta que se burlen de ti...no te burles de nadie...
No te gusta esperar...no hagas que esperen por ti..
No te gusta que te griten ...no grites..
No te gusta que te acosen...no acoses
Quieres que te respeten...Respeta
Quieres tener amigos... Haz amigos
Quieres que te guarden tus secretos...guarda los de los demás
Quieres que la gente sea buena contigo..se bueno con la gente...
Jesús dijo..."De la misma manera que quieres que los hombres hagan contigo.. asimismo haz tu con ellos"...
Si vivieramos esta regla de oro al pie de la letra...viviríamos en un mundo mejor...
Cuando un romance en el trabajo es infidelidad
La infidelidad es uno de los problemas que más enfrentan las parejas en la actualidad. Casi todas ellas viven en crisis y la infidelidad es uno de sus síntomas, afirma el doctor Moisés Fernanado Balcázar Becerra, psicoterapeuta con orientación psicoanalítica. También esta situación es más común de lo que suponemos o queremos aceptar; actualmente es bastante sencillo encontrar momentos y personas que la facilitan, por ejemplo con los compañeros de trabajo, los vecinos, los conocidos de la escuela de los hijos, la gente que se conoce por la internet, etc.
El Trabajo un Arma de Dos Filos:
Es el caso de lo que sucede en el trabajo ya que las condiciones de convivencia durante muchas horas del día con nuestros compañeros(as) de trabajo, la poca convivencia que tenemos con nuestra pareja y el encontrar intereses comunes, pueden favorecerla.
¿Que pasa cunado pasamos muchas horas de nuestro día en compañía de las mismas personas, compartimos relaciones no solo de trabajo, sino también personales y las volvemos miembros significativos de nuestra vida? Resulta que en este contexto, los compañeros (as) de trabajo, tienen un lugar central en nuestras vidas. ¡Pasamos más horas con ellos de forma rutinaria, que con nuestras propias familias!.
Si ha esto le agragamos que en nuestra relación de pareja exista monotonía, dificultades, conflictos, malos entendidos, falta de comunicación y/o distancia afectiva, la combinación es letal.
Lo anterior nos permite comprender lo que le sucede a muchas personas que se encuentran en esta situación, no es una justificación. También, en muchas casos esta persona que es infiel se siente "terriblemente mal" por lo que está haciendo aunque no puede evitarlo.
La infidelidad se vive como una de las peores traiciones a las que puede enfrentarse la dinámica de pareja y, en general se piensa, que el que lleva acabo la infidelidad es el culpable, sin embargo, la infidelidad es sólo el resultado de la crisis de pareja.
Algunos de los factores que pueden condicionar o influir para que un miembro de la pareja sea infiel son:
◘ La infancia, ya que puede determinar algunas de las formas de actuar con la familia, pareja, compañeros de trabajo, etc. Por lo tanto, una persona que de niño fue desatendido , extremadamente sobreprotegido, inseguro de poder hacer las cosas por sí solo, y/o en donde no hay la promoción de valores y principios, es más probable que cuando sea mayor será infiel a su pareja, ya que buscará satisfacer estas carencias que no han sido cubiertas.
◘ La elección de la propia pareja, ya que después de un tiempo él o ella se dan cuenta de que no son compatibles y tal vez durante un tiempo pudieron sobrellevar la situación, pero después fué imposible, lo cual los lleva a la búsqueda de nuevas experiencias...
◘ La monotonía que, aunque brinda cierta estabilidad en nuestra vida, es uno de los más grandes enemigos en la relación de parejas, ya que cuando llega alguien que ofrece un panorama distinto, lleno de encantos, novedades, riesgos y demás cosas de que carece la relación conyugal, es muy probable que se acepte y esta misma puede verse favorecida si la vida sexual es deficiente o poco gratificante, por lo que si una de las partes no se siente satisfecho sexualmente tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja, a pesar de amarla.
En el caso de los contextos laborales viene la situación agregada de que, usualmente estas relaciones se encuentran prohibidas en la compañía, empresa o lugar donde se labora, donde desde nuestro ingreso se nos aclara que debemos evitar las relaciones amorosas en el trabajo. Esto se vuelve un doble secreto: aquel para nuestros empleadores y secreto con nuestra parejas, quienes no deben cacharnos en la infidelidad.
Esta situaciones suelen complicarse e incluso pueden ocasionar cambios de lugar de trabajo, puesto o incluso despidos; y más cuando estas relaciones se tornan tormentosas o se trata de relaciones entre jefes(as) - subordinados(as).
Si te encuentras en una situación similar y no encuentras la salida, recuerda que la infidelidad no es más que la falta de comunicación asertiva y sincera dentro de la pareja. Se requiere de construir habilidades y herramientas emocionales para una mejor convivencia y, a veces, es mejor acudir en busca de ayuda con un psicoterapeuta especializado.
Publicado por Revista Pareja autor consejosentimentales
El Trabajo un Arma de Dos Filos:
Es el caso de lo que sucede en el trabajo ya que las condiciones de convivencia durante muchas horas del día con nuestros compañeros(as) de trabajo, la poca convivencia que tenemos con nuestra pareja y el encontrar intereses comunes, pueden favorecerla.
¿Que pasa cunado pasamos muchas horas de nuestro día en compañía de las mismas personas, compartimos relaciones no solo de trabajo, sino también personales y las volvemos miembros significativos de nuestra vida? Resulta que en este contexto, los compañeros (as) de trabajo, tienen un lugar central en nuestras vidas. ¡Pasamos más horas con ellos de forma rutinaria, que con nuestras propias familias!.
Si ha esto le agragamos que en nuestra relación de pareja exista monotonía, dificultades, conflictos, malos entendidos, falta de comunicación y/o distancia afectiva, la combinación es letal.
Lo anterior nos permite comprender lo que le sucede a muchas personas que se encuentran en esta situación, no es una justificación. También, en muchas casos esta persona que es infiel se siente "terriblemente mal" por lo que está haciendo aunque no puede evitarlo.
La infidelidad se vive como una de las peores traiciones a las que puede enfrentarse la dinámica de pareja y, en general se piensa, que el que lleva acabo la infidelidad es el culpable, sin embargo, la infidelidad es sólo el resultado de la crisis de pareja.
Algunos de los factores que pueden condicionar o influir para que un miembro de la pareja sea infiel son:
◘ La infancia, ya que puede determinar algunas de las formas de actuar con la familia, pareja, compañeros de trabajo, etc. Por lo tanto, una persona que de niño fue desatendido , extremadamente sobreprotegido, inseguro de poder hacer las cosas por sí solo, y/o en donde no hay la promoción de valores y principios, es más probable que cuando sea mayor será infiel a su pareja, ya que buscará satisfacer estas carencias que no han sido cubiertas.
◘ La elección de la propia pareja, ya que después de un tiempo él o ella se dan cuenta de que no son compatibles y tal vez durante un tiempo pudieron sobrellevar la situación, pero después fué imposible, lo cual los lleva a la búsqueda de nuevas experiencias...
◘ La monotonía que, aunque brinda cierta estabilidad en nuestra vida, es uno de los más grandes enemigos en la relación de parejas, ya que cuando llega alguien que ofrece un panorama distinto, lleno de encantos, novedades, riesgos y demás cosas de que carece la relación conyugal, es muy probable que se acepte y esta misma puede verse favorecida si la vida sexual es deficiente o poco gratificante, por lo que si una de las partes no se siente satisfecho sexualmente tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción sexual que no encuentra en su pareja, a pesar de amarla.
En el caso de los contextos laborales viene la situación agregada de que, usualmente estas relaciones se encuentran prohibidas en la compañía, empresa o lugar donde se labora, donde desde nuestro ingreso se nos aclara que debemos evitar las relaciones amorosas en el trabajo. Esto se vuelve un doble secreto: aquel para nuestros empleadores y secreto con nuestra parejas, quienes no deben cacharnos en la infidelidad.
Esta situaciones suelen complicarse e incluso pueden ocasionar cambios de lugar de trabajo, puesto o incluso despidos; y más cuando estas relaciones se tornan tormentosas o se trata de relaciones entre jefes(as) - subordinados(as).
Si te encuentras en una situación similar y no encuentras la salida, recuerda que la infidelidad no es más que la falta de comunicación asertiva y sincera dentro de la pareja. Se requiere de construir habilidades y herramientas emocionales para una mejor convivencia y, a veces, es mejor acudir en busca de ayuda con un psicoterapeuta especializado.
Publicado por Revista Pareja autor consejosentimentales
Las Reglas de Oro
Somos seres interdependientes. Todos tenemos necesidades y deseos que los demás no pueden satisfacer. Hemos nacido solos y solos moriremos, pero durante el período de tiempo que dure nuestra vida en la tierra estaremos inmersos en una multitud de relaciones con otras personas. La regla de oro del Nuevo Testamento “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti- es otro principio que puede facilitarte el camino. El primer paso es decidir cómo quieres ser tratado. A casi todos nos gusta ser tratados en serio, con cariño y respeto; nos gusta poder pedir y dar ayuda a los demás cuando surja una necesidad; no sufrir de intolerancia y perjuicios sólo porque el color de la piel es distinto, porque no vestimos igual, porque somos minusválidos o por algún otro concepto mental.
¿Cómo quieres que te traten los demás? ¿Qué deseas en tus relaciones con los demás? ¿Quieres que sean justos contigo? ¿Amor, libertad? ¿Quieres que los demás sean responsables en los tratos que hacen contigo? ¿Cuánta honestidad y responsabilidad tiene tú hacia ellos? Si alguna vez crees que te han engañado ¿tratas de vengarte o manifiestas tus necesidades y perdonas?
Antes de poder vivir esa regla de oro, debes definirla por ti mismo. Debes decidir cuál será tu respuesta si los demás hacen algo que a ti te parece mal o te hace daño. ¿Les respondes del mismo modo? ¿O eres capaz de poner la otra mejilla y perdonar?
Nadie es perfecto; cometerás errores, y por consiguiente, harás daño a los demás. Si quieres pedir: perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden en tus oraciones, debes poner en práctica el perdón día a día. Y a veces es muy difícil. Requiere todos nuestros conocimientos como seres adultos y todo nuestro control. Por el contrario, cuando en nuestra vida arrastramos la venganza y el odio, nos hacemos más daño del que imaginamos.
Las personas maduras dejan a un lado el resentimiento y los sustituyen por amor y energía positiva. Recuerda que el perdón es para ti. Con él deshaces el resentimiento y de otros sentimientos negativos que te hacen daño y te impiden crecer.
En los estudios de comercio se enseña el sentido de la frase caveat emptor (por cuenta y riesgo del comprador) La responsabilidad recae en el comprador, quien se tiene que asegurar de ser tratado justamente, no en el vendedor de los bienes o servicios. La consecuencia es que todo vale: engañar, robar, mentir, con tal que no te cacen. Si engañas a alguien es siempre culpa de él, que fue demasiado ingenuo al confiar en ti.
Ya es hora de que en nuestras relaciones trascendamos esta forma de vivir estrecha y egoísta, tanto en el plano económico como en el personal. Erich Fromm en El Arte de Amar equipara la regla de oro de la sociedad occidental con la doctrina de la justicia social y económica. Ser justos significa no hacer trampas, engaños ni fraudes en el intercambio de bienes y servicios. Quizás ya es el momento de prestar atención a la forma en que conducimos nuestra vida social y nuestras relaciones comerciales con los demás, así como las relaciones personales.
Quizás es el momento de dejar de mirar por encima del hombro a los demás, esperando a que nos hagan algo malo. Si quieres ser tratado justamente, con respeto, sensibilidad, responsabilidad y amor, debes manifestar estas mismas cualidades y vivir de ese modo, ignorando las sanciones sociales. Es imposible ser cariñoso en casa y egoísta en el trabajo, esta regla de oro no debe de ser aplicada selectivamente.
Las personas maduras respetan todas sus relaciones. Debes crear una nueva forma de estar en el mundo, Esta forma te traerá paz y crecimiento, aunque los demás vivan todavía regidos por la ley de la selva. Para poder traer paz a este planeta, primero hemos de encontrar la paz dentro de nosotros. Ghandi dijo: “Los únicos demonios que existen, son los que merodean por nuestros corazones”. Los demonios que obstaculizan el crecimiento individual y la capacidad del ser humano para coexistir en paz, son nuestras emociones negativas que corroen violentamente de un lado a otro.
El odio, el racismo, la intolerancia y la ira son los grandes demonios que dividen a los países y conducen a los grupos sociales a las luchas de poder, a la violencia y a la guerra. Cuando estas emociones negativas se transforman en sentimientos positivos, seremos más sensibles a la crueldad y a las injusticias que nos rodean. Como individuos y como grupos y naciones, podemos cambiar la actitud de vivir a la defensiva por la compasión, el miedo por amor, la rabia por el compromiso y la parcialidad por la justicia.
Entonces y sólo entonces la regla de oro se convertirá en algo más que otro trillado mandamiento religioso. Se transformará en el compromiso de vivir en amor, contigo mismo y con los demás.
Cuando nos amemos los unos a los otros, todo será de oro.
Publicado por Anna M
¿Cómo quieres que te traten los demás? ¿Qué deseas en tus relaciones con los demás? ¿Quieres que sean justos contigo? ¿Amor, libertad? ¿Quieres que los demás sean responsables en los tratos que hacen contigo? ¿Cuánta honestidad y responsabilidad tiene tú hacia ellos? Si alguna vez crees que te han engañado ¿tratas de vengarte o manifiestas tus necesidades y perdonas?
Antes de poder vivir esa regla de oro, debes definirla por ti mismo. Debes decidir cuál será tu respuesta si los demás hacen algo que a ti te parece mal o te hace daño. ¿Les respondes del mismo modo? ¿O eres capaz de poner la otra mejilla y perdonar?
Nadie es perfecto; cometerás errores, y por consiguiente, harás daño a los demás. Si quieres pedir: perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden en tus oraciones, debes poner en práctica el perdón día a día. Y a veces es muy difícil. Requiere todos nuestros conocimientos como seres adultos y todo nuestro control. Por el contrario, cuando en nuestra vida arrastramos la venganza y el odio, nos hacemos más daño del que imaginamos.
Las personas maduras dejan a un lado el resentimiento y los sustituyen por amor y energía positiva. Recuerda que el perdón es para ti. Con él deshaces el resentimiento y de otros sentimientos negativos que te hacen daño y te impiden crecer.
En los estudios de comercio se enseña el sentido de la frase caveat emptor (por cuenta y riesgo del comprador) La responsabilidad recae en el comprador, quien se tiene que asegurar de ser tratado justamente, no en el vendedor de los bienes o servicios. La consecuencia es que todo vale: engañar, robar, mentir, con tal que no te cacen. Si engañas a alguien es siempre culpa de él, que fue demasiado ingenuo al confiar en ti.
Ya es hora de que en nuestras relaciones trascendamos esta forma de vivir estrecha y egoísta, tanto en el plano económico como en el personal. Erich Fromm en El Arte de Amar equipara la regla de oro de la sociedad occidental con la doctrina de la justicia social y económica. Ser justos significa no hacer trampas, engaños ni fraudes en el intercambio de bienes y servicios. Quizás ya es el momento de prestar atención a la forma en que conducimos nuestra vida social y nuestras relaciones comerciales con los demás, así como las relaciones personales.
Quizás es el momento de dejar de mirar por encima del hombro a los demás, esperando a que nos hagan algo malo. Si quieres ser tratado justamente, con respeto, sensibilidad, responsabilidad y amor, debes manifestar estas mismas cualidades y vivir de ese modo, ignorando las sanciones sociales. Es imposible ser cariñoso en casa y egoísta en el trabajo, esta regla de oro no debe de ser aplicada selectivamente.
Las personas maduras respetan todas sus relaciones. Debes crear una nueva forma de estar en el mundo, Esta forma te traerá paz y crecimiento, aunque los demás vivan todavía regidos por la ley de la selva. Para poder traer paz a este planeta, primero hemos de encontrar la paz dentro de nosotros. Ghandi dijo: “Los únicos demonios que existen, son los que merodean por nuestros corazones”. Los demonios que obstaculizan el crecimiento individual y la capacidad del ser humano para coexistir en paz, son nuestras emociones negativas que corroen violentamente de un lado a otro.
El odio, el racismo, la intolerancia y la ira son los grandes demonios que dividen a los países y conducen a los grupos sociales a las luchas de poder, a la violencia y a la guerra. Cuando estas emociones negativas se transforman en sentimientos positivos, seremos más sensibles a la crueldad y a las injusticias que nos rodean. Como individuos y como grupos y naciones, podemos cambiar la actitud de vivir a la defensiva por la compasión, el miedo por amor, la rabia por el compromiso y la parcialidad por la justicia.
Entonces y sólo entonces la regla de oro se convertirá en algo más que otro trillado mandamiento religioso. Se transformará en el compromiso de vivir en amor, contigo mismo y con los demás.
Cuando nos amemos los unos a los otros, todo será de oro.
Publicado por Anna M
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