domingo, 20 de febrero de 2011

RELACIONES INTERPERSONALES

Comenzamos esta sección con palabras de Marroquín y Villa (1995: 21) sobre la importancia de la comunicación interpersonal:

“La comunicación interpersonal es no solamente una de las dimensiones de la vida humana, sino la dimensión a través de la cual nos realizamos como seres humanos (...) Si una persona no mantiene relaciones interpersonales amenazará su calidad de vida”.


Según los citados autores, los principios de la comunicación interpersonal son los siguientes:

“Las personas se comunican porque esa comunicación es totalmente necesaria para su bienestar psicológico.


La comunicación no es sólo una necesidad humana sino el medio de satisfacer otras muchas.

La capacidad de comunicación interpersonal no debe medirse exclusivamente por el grado en que la conducta comunitaria ayuda a satisfacer las propias necesidades, sino también por el grado en que facilite a los otros la satisfacción de las suyas”.


Autores como Gardner (1995) a través de las Inteligencias Múltiples y Goleman (1996) con su concepto de Inteligencia Emocional, han inclinado sensiblemente la balanza ante los aspectos emocionales del individuo. La extensa obra de estos y otros autores (Pelechano, 1984; Mayer, Caruso y Salovey, 1999) afirman con rotundidad que el éxito personal ya no depende tanto de nivel de inteligencia lógico-matemática como de las habilidades que el individuo tenga para manejar contextos interpersonales.

Si esto es así, la consecuencia es clara: hemos de educar a las futuras generaciones en habilidades como la empatía, la resolución de conflictos interpersonales, el manejo de sus sentimientos y emociones, el control de la ansiedad, la toma de perspectiva y estrategias comunicativas, ya que les estaremos preparando para el éxito, entendido éste como un elemento que contribuye a una mayor calidad de vida
Según Bisquerra (1999) la educación emocional tiene como objetivo último potenciar el bienestar social y personal, a través de un proceso educativo continuo y permanente que aúne el crecimiento emocional y el cognitivo, porque ambos son necesarios para el desarrollo de la personalidad integral.

De acuerdo con este autor, la educación emocional facilita actitudes positivas ante la vida, permite el desarrollo de habilidades sociales, estimula la empatía, favorece actitudes y valores para afrontar conflictos, fracasos y frustraciones y, en definitiva, ayuda a saber estar, colaborar y generar climas de bienestar social.
Autonomía y responsabilidad son las dos caras de la moneda en las que debe apuntalar el joven su proyecto de vida, su proceso de crecimiento personal. Crecimiento que, necesariamente, debe partir de una serie de presupuestos básicos:

Debe basarse en un conocimiento profundo y una aceptación incondicional de sí mismo, todo ello dentro de un marco interpersonal, un “encontrarse a sí mismo” para proyectarse hacia los demás, enriqueciéndose en ese camino de “ida y vuelta”.
  • Debe abarcar todas las dimensiones de la persona, esto es, relaciones familiares, aspectos laborales, ocio, aspiraciones personales, amistades y relaciones de pareja, y fomentar su capacidad de autodeterminación en estos ámbitos o esferas vitales.
  • Implica necesariamente que los demás les percibamos en su rol de adulto, y les reconozcamos no sólo su capacidad sino su derecho a crecer en el sentido más profundo e íntimo de la palabra.
  • Debe extenderse hasta la última etapa de la vida, la vejez, momento en el que la dimensión interpersonal cobra especial significado.
Con cierta frecuencia nos encontramos con niños, adolescentes y adultos que precisamente tienen dificultades en esta dimensión interpersonal: graves problemas de comunicación, dificultades para establecer relaciones afectivas, trastornos de conducta, etc.
En estos casos, el familiar, cuidador o profesor deberá encontrar la “onda” en la que el chico se comunica (gestos, sonidos, movimientos oculares, etc.), dándose una verdadera sintonía interpersonal en la cual la palabra es sustituida por la mirada, la caricia y el gesto. Más aun, será precisamente en estos casos de dificultad de comunicación en los que deberemos habilitar otras fórmulas o vías creativas para que el chico pueda expresar su mundo interior y así evitar un aislamiento y ruptura con el otro mundo, el exterior.

Por todo ello, consideramos fundamental, tanto en aquellos jóvenes con altos grados de capacidad y autonomía, como en aquellos con más limitaciones, potenciar su dimensión interpersonal o, en otros términos más actuales, su inteligencia emocional.
Ante lo expuesto, a los profesionales y familiares nos compete reflexionar, actuar en consecuencia e intentar dotarles de los mejores recursos posibles para que esta aventura de formar parte activa de la sociedad, con sus pros y contras, tenga éxito y sea gratificante.

Si iniciábamos esta introducción de la mano del Profesor Marroquín, queremos finalizar con un mensaje de A. Fierro (1999:96) que encierra el propósito último del devenir humano, del crecimiento personal y de la posibilidad de autodesarrollo:


“También ellos han de confeccionar el cesto con los mimbres de los que disponen. Y, con la ayuda de otros, disponer de recursos para, al final de la vida, aunque no escriban sus memorias, poder decirse a sí mismos en voz baja: creo que he vivido”.

BIBLIOGRAFIA
Diana Cabezas Gómez. Doctora en Psicología, Psicóloga Clínica, Directora de la etapa Adulta

miércoles, 9 de febrero de 2011

“Un hombre de fuerza e inteligencia extraordinaria puede no ser más que un cero en la sociedad si no sabe hablar” (William Channing) La ruta de la excelencia

“Si se tiene un ideal en la vida, un motivo para luchar un sueño por realizar se tendrá una razón para vivir”.
Para lograr triunfar en la vida primero tenemos que sembrar las semillas: aprendiendo a dar y a vivir de acuerdo a la ruta de la Excelencia, la cual tiene muchos senderos y un solo destino... Dios.

Siga los senderos:
Servicio: Nuestra recompensa en la vida está en relación directa al servicio que proporcionamos a nuestros semejantes. Los que solamente buscan oro cavan mucho y hallan poco. Aprovecha más el que sirve mejor.
alor Agregado: Sea un 1% mejor todos los días en cada una de sus actividades, adiciones ese algo más que hace la diferencia. “Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos que he ganado sobre ellos”.
Compromiso: Hágase indispensable siendo un ser de soluciones y no de problemas; nadie contrata a una persona para que le cause problemas, sino para que encuentre respuestas.


Trato: Trate a los demás como los seres más importantes sobre la faz de la tierra, “sé con tu prójimo como lo eres contigo mismo”; muchos pueden actuar servicialmente, rara es la persona que piensa servicialmente.


Aprendizaje: Cuando algo falle hay que asimilar la lección y adelante, ¡ánimo!; un error reconocido es una victoria ganada.


Crisis: Los problemas para el ser excelente son oportunidades no resueltas; la dirección se aprende dirigiendo y se aprende mejor en medio de obstáculos.


Acción: El triunfador y el perdedor tienen los mismos problemas, la diferencia está en que el primero actúa para resolverlos y el segundo procura evitarlos; es mejor gastarse que enmohecerse.


Actitud mental: No pierda el tempo lamentándose de los problemas, mejor resuélvalos; es preferible encender una vela que maldecir las tinieblas.


Capacitación: Pregúntese todos los días cómo puede ser mejor que ayer, invierta en su preparación. Como la tierra por más rica que sea no puede dar frutos si no es cultivada, la mente sin cultivo tampoco puede producir.


Preparación: Prepárese para aprovechar las oportunidades, busque la buena suerte e inevitablemente la encontrará, la fortuna siempre favorece a la mente preparada.


Superación: Haga hoy su trabajo mejor que nunca, recuerde que siempre habrá una mejor forma de hacer las cosas.


Reto: Desafíe sus limitaciones y no se bloquee pensando que no se puede lograr; sólo los audaces llegan a la cumbre.


Audacia: Inicie cada día una aventura extraordinaria, viva intensamente cada minuto de su existencia, atrévase a ser un triunfador.


Constancia: Para obtener el éxito haga de cada hora de su vida un triunfo, sumará al final de la jornada: un día de Excelencia, así una semana, un mes, un año, una vida de éxito. El éxito se alimenta de éxito.


Tiempo: Es su mayor riqueza, inviértalo adecuadamente; siempre tendrá tiempo suficiente si lo emplea como es debido.


Motivación: Motívese diariamente. Inicie el día con una sonrisa, es la prenda más bella que podemos lucir ante los demás, empaque sus problemas en la bolsa y sonría, sonría, sonría.


Alegría: Disfrute alegremente todo lo que haga, descubra que trabajar arduamente es divertido. Es más acertado conservar intacta la capacidad de disfrutar que ganar un montón de dinero.


Plenitud: Procure vivir plenamente, sólo el día de hoy viva como si fuera a cumplir cien años, pero estuviera listo a morir mañana.


Trabajo: Si usted desea ganar más recuerde la más simple de las fórmulas: trabaje más y en forma más inteligente; el éxito no sólo requiere de un mayor esfuerzo, use los talentos que tiene, los bosques estarían solitarios si los pájaros no cantaran en ellos.


Ascenso: Recuerde que su jefe inmediato es su cliente, proporciónele satisfacción y él se encargará de promoverlo. Con tiempo y trabajo se consigue lo que la fuerza y el afán persiguen.


Honestidad: Es el camino más digno a la riqueza, inicie siendo honrado consigo mismo, no se auto robe el tiempo, y el desarrollo; cuando se pierde la fe y el honor desaparece, entonces muere el hombre y surge la bestia.


Objetivos: Todos los días haga una lista de las cinco cosas más importantes que tenga que realizar y hágalas, es la forma de dar sentido diario a nuestras vidas, es joven a cualquier edad el que hace planes para mañana.


Misión: Descubra cuál es su misión en la vida: en su trabajo, con sus amigos, su pareja, su familia y su nación. Piense cómo le gustaría ser recordado, si como un pálido perfume que la más tenue brizna se llevó o como la más bella de las fragancias con que Dios nos regaló.


Vocación: Decídase a ser un ser de Excelencia aquí y ahora; la Excelencia es un llamado universal y el hombre es un pedazo del universo hecho vida, una vida dedicada a la Excelencia.


Fe: Recuerde que usted se convertirá inevitablemente en lo que piensa de usted mismo, pues lo que la mente del ser humano puede crear y creer, su corazón lo logrará.


Trascendencia: Usted es importante, condúzcase en todo lo que haga como lo que es: un ser extraordinario. Que su vida no sea un fugaz chispazo, sino una antorcha que alumbre por siempre.


Sueño: Tenga un ideal en la vida, un motivo para luchar, un sueño por realizar y tendrá una razón para vivir; descubramos nuestros sueños y vivamos para verlos, con los dos pies en la tierra, con el alma en las estrellas.


DIOS: Dedique un poco de tiempo todos los días para estar cerca y a solas con el creador, es la fuente inagotable del amor, recuerde que su vida es un cuento de hadas escrito con el dedo de Dios y a usted le corresponde hacerlo realidad.

Cordialmente
Miguel Ángel Cornejo y Rosado

domingo, 6 de febrero de 2011

EL VALOR DE LA AMISTAD

                                                                                     Por:    Dra. Silvia Navarro Ferragud

                 
 

La amistad es un vínculo que nos proporciona la posibilidad de compartir experiencias, conocimientos e incluso medios económicos. Los lazos de amistad se potencia recíprocamente y  no puede existir por separado. La realidad de la amistad es dual. Implica  la existencia de al menos dos personas. La amistad necesita a un interlocutor para compartir, crecer mutuamente y descubrir (se) en él sus  valores y también sus deficiencias.
 
El buen amigo no anula al otro sino que lo potencia, es su compañero y un facilitador de sus muchas posibilidades. Sufre cuando tu sufres y se alegra cuando tu te alegras. No es envidioso, ni prepotente ni se aprovecha de ti
 
La amistad se basa en la mutua confianza, donde el objetivo es ayudar al otro consecuentemente así mismo.
 
La amistad no se impone, ni se programa, como todo en la vida requiere de un esfuerzo para conseguirlo y lo más importante es poner los medios para lograrlo y mantenerlo.
 
La amistad se muestra en los momentos felices: el nacimiento de un hijo, la celebración de un ascenso laboral, la inauguración de una casa. En otras ocasiones la amistad se concretiza en una llamada telefónica para pedir un consejo o compartir un proyecto o intercambiar ideas políticas, religiosas o de la propia existencia, o simplemente por esa sensación que tenemos de que existe una persona, aunque sea a cientos de Km., a la que podemos recurrir solamente para hablar y saludarla.
 
En todas las situaciones, tanto buenas como en los momentos difíciles aparece nuestro amigo al que podemos recurrir y dejarnos aconsejar, descargar, llorar, reír  y escuchar. De una u otra forma comunicarnos con él.
 
La amistad es una relación entre iguales con alguna característica en común. Por eso los profesores, los padres, los jefes no pueden ser amigos de sus alumnos, de sus hijos o de sus empleados.
 
La amistad no se centra en las cualidades del otro sino más bien en su propia esencia: cómo es como persona, qué cualidades tiene, qué sentimientos provoca.
 
La amistad no origina simpatía hacia la persona sino empatía: capacidad para comprender y para compartir alegrías y tristezas.
 
Cuando un amigo nos relata sus confidencias, lo dice según su criterio, y la amistad requiere corregir los errores subjetivos, para poder aprender la objetividad de los hechos.
 
El amigo es una persona que lo sabe todo de ti y te quiere tal eres.
LA AMISTAD abarca la lealtad y confidencialidad. Lograr la sinceridad mutua.
 
Los amigos son aquellas personas que en los momentos difíciles esta contigo. La distinción para verdaderos y falsos amigos es la presencia común en los buenos momentos y la sola ayuda de los verdaderos en los malos.
 
En la amistad buscamos la ayuda incondicional, nos apoyamos con los amigos para pasar mejor las tristezas, duplicar las alegrías y dividir las angustias por la mitad.
 
Un proverbio sobre la amistad en el que estoy de acuerdo es el siguiente: “El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos”.
 
A un amigo lo llamas cuando estás pasando por una situación insegura para que nos aconseje según su parecer, le pedimos su opinión,  para que luego nosotros elijamos nuestro propio criterio, sin que eso perjudique nuestra relación.
 
Existen diferencias en la relación de Amistad con la relación del Amor. Diferencias entre los amigos de los conocidos.
 
La amistad sincera es recíproca, ambas personas enriquecen esa relación, creciendo  y aprendiendo de ella.
 
La sinceridad, la generosidad, la comprensión, el afecto mutuo son pilares sobre los que se construye una amistad que va consolidando con el tiempo. Esto hace falta  para  lograr una amistad sana y constructiva.
 
Por eso en el refrán “Amistad por interés, no dura porque no lo es”  Amistades de conveniencia,  en las que ciertas personas se  acercan a quien les puede dar prestigio, y hay otras de verdad en que importa el fortalecimiento del amigo.
 
En la sociedad actual impera el materialismo al mismo tiempo que es  pragmática, prevalece entre la gente el sentimiento de la amistad.
 
La amistad exige el fiel sentimiento de la sinceridad, la comunicación sin trampas ni exigencias, la entrega mutua sin egoísmo, la preocupación por el otro, la confianza sin límites, la paciencia, el respeto a las ideas, aceptar la  forma de vida del amigo, la confianza sin limites, el saber escuchar, saber perdonar, el ser fiel a la amistad aunque este lejos o haya pasado mucho tiempo.
 
En resumen con el amigo existen dos componentes importantes: confiar y compartir desde tus proyectos, problemas, inquietudes, sueños y fracasos. Todo lo anterior se aprende desde la infancia hasta la edad adulta, pasando por el joven-adolescente que en esta etapa su medio social y los apoyos de amistad encuentra una gran liberación en muchas ocasiones en su confusión mental y emocional, su maduración personal depende de su integración en el mundo adulto. Se siente y tiene la imperiosa necesidad de “aliarse”, de relacionarse con otras personas de su condición y edad.